En la década de los años 1950, se conocía los tanques de privación sensorial y eran utilizados por aquellos con suficiente dinero, que sedientos de nuevas experiencias, podían pagar la experiencia sensorial llamada la flotación.
Esta experiencia era consideraba como un instrumento de ayuda a la meditación, atenuaba la actividad cerebral, eliminaba los estímulos sensoriales, la luz, el sonido, el tacto incluso la fuerza de la gravedad; en los tanques tradicionales, el sujeto flotaba de espaldas en una solución salina de hiperflotación, que mantenía la cara por encima del agua para que pudiera respirar.
Posteriormente, en 1966, Leland C. Clark, mantuvo vivos a ratones sumergidos en un líquido respirable, los perfluorocarbonos oxigenados una nueva técnica que fue llamada Ventilación Líquida Total - VTL; esta técnica fue utilizada en la película Abyss y nunca sospeché que era ciencia auténtica. En la vida real, para facilitar la respiración de los bebés prematuros en un medio acuoso semejante al del vientre materno, la medicina moderna logró los líquidos respirables de viscosidad semejante al agua.
La NASA, comprobó que sus pilotos si usaban un aparato de respiración líquida, en lugar de la botella de oxígeno tradicional, podían resistir mayores fuerzas gravitacionales, ya que el líquido respirable repartía mas uniforme la fuerza de gravedad entre todos los órganos internos y los cuerpos de élite de submarinistas de aguas profundas de la marina estadounidense, descubrieron que respirar líquido oxigenado en lugar de héliox o trímix, les permitía bucear hasta profundidades mayores.
La Dirección de Ciencia y Tecnología de la Central de Inteligencia-CIA, no se quedó atrás; los llamados magos de Landley, desarrollaron en sus laboratorios, técnicas extremas para sus interrogatorios; la siniestra técnica consistía en encerrar al prisionero en un tanque y dejar que el líquido aumentara su nivel poco a poco para convencerlo que lo estaban ahogando. Para crear en el prisionero una sensación de total separación del cuerpo, se mezclaban en el líquido oxigenado agentes anestésicos de uso tópico, fármacos paralizantes y alucinógenos.
El estado de muerte que siente el prisionero es aterrador; pero la verdadera desorientación se producía después del renacimiento en medio de luces deslumbrantes, corrientes de aire frío y ruidos ensordecedores. Tras una sucesión de re naceres seguidos de nuevos ahogamientos, el prisionero llegaba a un total estado de desorientación que no sabía si estaba vivo o muerto y en este estado podía decir al interrogador absolutamente todo lo que éste quiera.
"Ay de las inteligencias que han excogitado esa máquina de muerte contra todas las formas de vida… Habéis abierto las puertas del infierno y habéis soltado los demonios del terror y las masacres... ¿Qué habéis hecho de vuestros hermanos?... ¿Qué habéis hecho?", lo escribió Leonardo Boff, en su página web Servicios Koinionia.
