Estarán molestos los dueños de las viviendas cuando ven que los muros exteriores de su casa, se han utilizado como panel de mensajería anónima, unos son mensajes difíciles de leer, son códigos o símbolos o figuras extrañas, que solo pueden interpretar los grupos anónimos que recorren la ciudad nocturna, estas pintas no dicen nada, solo marcan territorios; como mis amigos, los perros.
Hay otros que si pueden leerse, y son un ejemplo de la síntesis del pensamiento popular, con una pocas palabras, dicen mucho; es diferente, es prensa escrita, el muro se convierte en el diario del barrio; es un mensaje pintado en la pared, con palabras escogidas para pensamientos simples y profundos, escritos a la luz de la luna.
Los hay para todos los gustos y colores.
Los hay tan revolucionarios, capaces de incendiar una pradera; Robespierre, sería un bebe de pecho y yo un presidario por apología al terrorismo, conforme con una ley peruana, igual a la de los estadounidenses, todo aquel que se oponga al sistema, es un terrorista.
Los hay para todos los gustos y colores.
Los hay tan revolucionarios, capaces de incendiar una pradera; Robespierre, sería un bebe de pecho y yo un presidario por apología al terrorismo, conforme con una ley peruana, igual a la de los estadounidenses, todo aquel que se oponga al sistema, es un terrorista.
En la mitad de la noche no es sencillo transportar latas de pintura, brochas y escoba y siempre ocurre que cuando menos lo deseas, te cruzas con personas que te miran con sorpresa.
¿Estará loco?, a medianoche ¿con escoba y pintura?.
¿Estará loco?, a medianoche ¿con escoba y pintura?.

